lunes, 4 de julio de 2016

MONTE PERDIDO 3355m.



Salida organizada por el club Antsoaingo Mendi Eskola....al Monte Perdido..........y yo voy otra vez.....
No es que me importe repetir montes, pero con todos los que hay.....y en este, ya van seis o siete veces, los que he puesto mis botas encima.
Salida con planteamiento clásico.......subida a Góriz, dormir, y al día siguiente, cima , y vuelta hasta casa.
Tantas veces recorrida la pradera de Ordesa, y no ha cambiado nada.......todo sigue igual, el rumor del río, que algunas veces se vuelve estruendo.......
Cuantas veces habré fotografiado las mismas cascadas.........



                                                                                       



El paisaje conocido, va perdiéndose por las comisuras de los ojos. He venido un poco en plan entrenamiento y les doy alas a mis botas, en determinados momentos, por no romper demasiado el grupo.
Tipi tapa......hasta el refugio. Habían anunciado lluvia , para el sábado por la tarde, y el domingo a medio día. Nos libramos el sábado. Un rato después de llegar a Góriz, cayó una de esas tormentas, que hacen huella en quien la soporta al raso, y en todos los caminos.....
De esta nos libramos.


Y holgazaneando, y echando unas cervezas, llegamos a cenar y a dormir. Bueno dormir.....eso era una jaula de osos.....imposible, cuando callas a uno, empieza el otro.




 A las cinco tocan diana. El desayuno nos lo dejan preparado, como excepción, y para las seis estamos andando. A la hora, los primeros abandonos....y el resto seguimos. La nieve , esta buena para caminar, ademas la lluvia de ayer, aquí cayó transformada en nieve, con lo cual hay una capa de unos cinco centímetros de nieve fresca.....que peligro.... mas vale que el camino normal de la escupidera, no es zona muy avalanchosa........



Al entrar en la escupidera, siguen los abandonos, y ya solamente la mitad del grupo seguimos hacia arriba. El tránsito por la escupidera, esta delicado.......una capa de nieve fresca, con una capa de nieve costra, dan paso a un espacio relleno de pequeñas bolitas de nieve, que hacen que a cada paso que das, un torrente de algo parecido al corchopán, escape por el agujero, y se pierda ladera abajo.




En total, a cada paso dejas un pozo de unos veinte o treinta centímetros, que se queda vacío, haciendo muy incómodo el abrir huella.
Por fin, llegamos al hombro-collado, a tan solo unos metros de la cima, y esta hoy, se nos presenta como el lomo de un delfín, pero sin aleta.
El viento a barrido en ambas direcciones la nieve acumulada, y presenta una aristilla afilada, cómoda pero afilada.



Uno tras otro, los que quedamos, vamos llegando a la cima, y las penurias del camino van dando paso a esas sonrisas de orgullo y satisfacción, por haber conseguido la meta.
La meta, NO, la mitad de la meta.
Unas fotos y unos abrazos, que buenos somos chabales, lo hemos conseguido, estamos aquí arriba, que ganas le tenía........



En el hombro-collado, comemos algo, y disfrutamos de las vistas que nos dejan ver las nubes. Pronto se comienza a cubrir la montaña, y despacio, pero deprisa, comenzamos el descenso. Al llegar al lado helado, algún copo de nieve nos cae encima, pero ahora ya que importa. La mitad de los abandonos, nos espera en Góriz. Recoger los trastos, y a la carrera, hacia la pradera, donde nos espera la otra mitad de los abandonos. Por el camino, nos comemos tres tormentas, de las de  "agusto ", de esas que dejan huella en el que las sufre.
Otro perdido "pa" la mochila. Una bonita excursión, para darle movilidad a las piernas.