jueves, 21 de agosto de 2014

ARTESONRAJU


Una nueva experiencia nos aguarda, y vamos a buscarla,sin pensar en consecuencias, tan sólo persiguiendo sueños. El deseo de poner las botas en lo alto, es más grande que su silueta recortada al fondo de la quebrada. Algo nos avisa de que no va a ser fácil....será el xirimiri...será el viento...ahora no somos capaces de escuchar.


Hace apenas dos años,un enorme serac desprendido de una de sus caras, decidió bañarse en la laguna de sus pies, desatando una ola, y llegando con sus lodos a sepultar otra laguna inferior. La suerte está echada. Nos vamos al campo morrena.


No asusta ni la nieve ni el frío. Me asusta la ruleta rusa que tengo sobre mi cabeza. Algo me dice que no suba, y no acompaño a mis amigos. Para ellos el día transcurre plácidamente,pero el tiempo se echa encima, y el camino de vuelta, es aún largo.


No hemos resuelto la incógnita de su camino a cima, pero aún y todo, deshacernos el camino muy contentos.



Hatun Machay


Continuando con el viaje peruano, buscando lugares dficiles de olvidar, y sitios que nos permitan realizar nuestra actividad, caemos en Hatun Machay, el bosque de piedra. En medio del  desierto. Rodeado de una extensa vegetacion de hierba llamada puna, crece entre estas hierbas, una formacion granitica,con algun rastro de roca volcanica.


Formaciones extrañas, catedrales de roca,que ningun arquitecto, ha soñado jamas. Como lagartos al sol, recorremos sus formas, acariciando unas veces, intentando sacar zumo de la piedra, muchas mas.


Yo, no traía proyecto entre estas formaciones,y he conseguido mi nivel máximo a vista, a 4200 m. Ramón, traía un proyecto para escalar 8a . Ahora se lo lleva en el bolsillo.


La adherencia, es espectacular, y nos dedicamos a recorrer sus líneas. Mucha gente del planeta, nos reunimos aqui, en esta especie de otro mundo, unos, como nosotros, otros por su expectacular paisaje, otros mas, por sus contenidos metafisicos. Es una delicia para el cuerpo y la mente, que ha ninguno nos ha dejado indiferentes. Y de fondo, la cordillera del Huaylas. Otro orgasmo para los sentidos.