sábado, 19 de octubre de 2013

CAPRICORNIO






De nuevo, aprovechando el fin de semana, vuelvo a escalar.
Esta vez toca en Panticosa, en la escuela de Forronías, donde está una de las vías, consideradas poker de ases, del pirineo.
Abierta en 1985, tiene casi toda la esencia de la escalada. Diedro, placa, fisura,chimenea, pasos aéreos...y además, semi equipada, con lo cual la imaginación bate sus alas
La catalogan como una joya, y la verdad es que me vuelvo a quedar con muy buen sabor de boca.
Esperando a que el sol caliente la roca....la noche ha sido fría....tomamos algún café en el pueblo, sin quitarle la vista desde abajo.
Para empezar, una roca pinchuda, con muy buen agarre, que hace que te alejes del suelo, casi sin darte cuenta...
Zuri encabeza los primeros largos, va despacio, midiendo los movimientos, asegurando.
Vamos entrando en terreno de altura, la carretera es como una cinta de regalo de cumpleaños, que se hubiese caído mas abajo del suelo...
Telera, nos va mirando a los ojos, sin apenas inclinar la cabeza, nos vamos poniendo a su altura....solamente a su altura sobre el nivel del mar.
La escalada es de las que se agradecen, la roca es roca, no como lo de ayer, y donde agarras, agarras y donde pisas, pisas.
Algún arbusto ha decidido quedarse a vivir en esta pared, y no me extraña, las vistas son muy buenas, y tan solo el sol, , y alguna mariposa, se atreven a visitarlos.
Entre chapa y chapa, exprimimos la imaginación, para medir y evaluar, donde estará el próximo paso , donde tenemos que protegernos, para que en caso de caída, el seguro este justo en el lugar adecuado, para no caer , no caer....pero las fuerzas están sobradas, la motivación  exagerada, y disfrutamos, incluso en los pasos mas duros, donde vemos con alegría, como se quedan abajo....
El diedro aparece sobre nuestras cabezas.....6a duro, dicen las reseñas, pero no es tan fiero este león como me lo pintaron, y para cuando me quiero enterar, lo tengo dando saltos entre mi aro de fuego, subido a una silla.
A partir de aquí, me siento tan inmensamente grande, con tanta vanidad en el pecho, que me salgo de la vía, y divago entre lajas ,fisuras y bloques. Un friend tras otro, me van contando, que algo no va bien, que vuelva a bajar del reino de los buitres, y busque el camino lógico y correcto...
Desando el camino comprometido, hasta casi su inicio, y sin ver, me doy de narices con otra chapa que me marca el camino.
Desde aquí ya es terminar de subir, para después volver a bajar. Como siempre.Otro peldaño acabado en mi nuevo proyecto.