miércoles, 19 de julio de 2017

GIEWONT 1894 m. TATRAS ZAKOPANE POLONIA



Llevamos ya unos diez días, conociendo la bonita Polonia.   Varsovia (Warsaw), Frombork, Gdansk,  Malbork,  Bratislava (Wroclaw ).....durmiendo en castillos, en hoteluchos.....vamos, lo que se llama unas vacaciones en toda regla.
No podíamos olvidarnos de la cordillera de los Tatras, que aunque pequeña en Polonia, y mucho mas grande en Eslovaquia, teníamos ganas de conocer.
El viaje es de lo mas ameno.....mucho kamikaze suelto por las carreteras, así que toca ir despacio, y con muchos ojos.
Salimos de Wroclaw para un viaje de unos 350 kilómetros.......siete horas.  Un puto infierno.   Todas las carreteras están levantadas en obras......que suerte.
Por fin, y ya casi con la paciencia agotada, llegamos a Zakopane, el Chamonix polaco.   Lo de siempre, ropa y material de montaña por casi todos los lados, pero con precios como los de casa.
Desde la ventana del hotel, se ve el pico Giewont.   Una tachuelica de casi 2000 m. y se puede llegar sin coger el coche.
 Pues bueno, pues vamos, pues vale.

Con un mapa comprado en la misma localidad, en ingles, ya que el polaco nos es muy difícil de entender, es imposible, callejeamos leyendo los nombres de las calles, hasta que encontramos la que nos saca del pueblo, ( T. Chalubiñskiego ) y nos lleva a la entrada del parque nacional de los Tatras.
Hay que llegar hasta Kuznice, de donde sale un funicular, hacia otro sitio, pero que nos acojona la cantidad de gente.   Llegamos a pensar por un momento, que esa enorme cola es para subir al monte.
Rodeamos todo el montaje del funicular, y sale una pista empedrada, marcada con pintura azul y blanca, que ya prácticamente no la vamos a soltar hasta llegar al collado.




La pista nos lleva con subidas y bajadas por un hermoso bosque de pinos, con una sombra que se agradece, con grandes prados en los claros , de un verde que casi hace daño a los ojos.
No vamos solos.....como habíamos intuido, y habíamos leído, es un monte hipermegasuper masificado.....cintos de personas siguen el camino como hormigas......domingueros que no tenían otra cosa que hacer un martes de mediados de julio.   Padres, madres, niños, perros,suegras,abuelos,tíos sobrinos, todos con un mismo fin....pero amigo, la cuesta es la cuesta.
Al rato, llegamos al refugio Kalatowki, aparentemente cerrado, y continuamos esta excursión de exploración.   El camino todavía es amable, el desnivel no es muy acusado, y se deja hacer.   Un rato más adelante, esta el refugio Kondratowe, aquí sí.   Hasta aquí llega mucha gente, y se disponen a recuperar fuerzas.   De las mochilas salen los bocadillos, y del refu las cervezas.....a precio de refugio.




A partir de este  momento, el camino se estrecha , sin dejar el asfaltado de piedras, y comienza a picar la cuesta.   Ascendemos por un valle encajonado en la cara sur de este pico, y en prácticamente una cuesta, sin descansos, nos va a subir hasta el collado entre el Giewont, y el Kopa Kondracka.   Este último, frontera con Eslovaquia.
 Es aquí donde se comienza a sudar....a arrepentirse de haber venido....a replantearse la subida...y mucha gente, se sienta cada dos piedras.   Los padres intentan animar a los niños, y si no lo consiguen, siguen con amenazas......parece ser que es necesario que suba toda la familia. 
 Vamos dejando gente atrás.....mas gente....mas gente....igual estamos solos arriba ¡¡¡¡¡.
La idea se nos cae el suelo, al llegar al collado.   Montones de gente, dándole guerra a los bocatas. Pero nosotros a lo nuestro, hasta arriba, para una vez que vamos a estar aquí.....y además nos apetece.




Conforme nos vamos acercando.....la gente se va parando....y llegamos a una larga fila.   Hay un paso con cadenas en la roca.   La gente se para.   El paso no es difícil, pero la gente se para.   Las caras se crispan al llegar al " paso ", tiran con fuerza de la cadena, patinan, el que va detrás les empuja del culo, suben un poco, vuelven a patinar, las manos vuelan de nuevo al culo....y así uno tras otro.   No se cuantos tendríamos por delante, pero un buen cuarto de hora ya estuvimos esperando a que pasase el chorizo humano. 




Nos toca turno.   Una losa muy pulida, por el paso de millares de personas, es la clave del producto. He visto rocas pulidas en muchas escuelas de escalada, pero esto supera con creces todo lo que he visto.   Lo cojonudo es, que si no pisas donde pisan todos, esto quiere decir unos diez centímetros a la derecha, la roca está normal, como si no hubiese pasado nadie, con lo cual se puede pasar con las manos en los bolsillos....casi.   No nos cuesta nada pasar y llegar a la cima, por un pequeño camino alternativo, a medio metro del masificado. 
CIMA.
 Para nosotros y otras por lo menos cincuenta personas mas, en apenas 15 ? 20 ? metros cuadrados ?




Como un domingo cualquiera en el Gorbea, pero con una cima diminuta. 
- ¡¡Bueno, ya esta hecha la mitad del trabajo, ahora solo queda la bajada !!!...-
Solo dice.
 Nos comemos unas galletas, un trago de agua y unas fotos para inmortalizar tan magno evento, y nos vamos para abajo.
JAJAJA.
 Pero no cuando nos de la gana......cuando la cola de bajada, nos de paso.   Para no montar un follón de mil pares, la bajada se hace por otro lado.   Otra vez unas cadenas ancladas a la roca, donde la gente se pueda proteger de las caídas y patinazos en esa roca tan lisa.....pero es que lo cojonudo vuelve a ser que a pocos centímetros de donde todo el mundo pone sus pies, se puede bajar mucho mas fácil.   Parece ser que al estar puestas las cadenas, todo el mundo se tiene que agarrar a ellas, y pasarlas putas....tanto subiendo como bajando.





De nuevo toca esperar y armarse de paciencia.....agusto los tiraba a todos hacia abajo.....pero tranquilo, ya bajaras.
Y eso hicimos, tranquilamente bajar, descojonandonos de las piruetas que hacia la peña, hasta llegar al cruce donde se juntan, ya sin peligro, la subida y la bajada.   La sorpresa, es que si nosotros tuvimos que esperar un cuarto de hora, los que ahora suben, tienen mas de una o dos horas, tal es la acumulación de gente, que paciente espera muchísimo mas abajo de donde pillamos la cola.
- Ala, vámonos que mejor abajo, que aquí con toda esta marabunta.-
Recordaremos los Tatras polacos con risa contenida.
Desandamos el camino, cuando oímos unos truenos, y el monte se cubrió de nubes......












No quiero ni pensar, toda esa gente, lloviendo...con esas piedras....
Pero con esta vez.....basta.





viernes, 14 de julio de 2017

PUNTA DE LAS OLAS, BAUDRIMONTS, SUM DE RAMOND, MONTE PERDIDO



Suena el despertador....son las cinco y cuarto de la mañana en el aparcamiento de Torla.   La mochila está preparada desde ayer.   No debo perder tiempo, y con un café frío, y un bollo de chocolate, me voy a la parada del bus.  La taquillera amablemente a estas horas de la mañana, me vende un billete de ida y vuelta.
Impaciente espero que finalice el viaje hasta la pradera, y como quien suelta un zorro de una jaula, salimos, yo, y los otros ocho pasajeros.
Cada uno a lo suyo, cuatro van en dos parejas...yo voy solo, alguno más se empareja por el camino.....Curiosamente, todo el mundo parece que esta enfadado con el resto. Nadie saluda.






PUNTA DE LAS OLAS   3002 m.



En apenas dos horas y cuarto, paso por el refugio de Góriz, y aviso a los guardas de mis intenciones.   Voy a andar por terreno desconocido, y además voy solo...no esta de más.
Voy siguiendo las marcas del GR.....me despido de la normal del perdido......busco otro camino, la normal de la punta de las olas...... Un grupo de scutitos, me precede.   Les adelanto mientras hablo un poco con ellos.......llevan el mismo camino que yo.
Paso a paso, voy rodeando la muralla que protege la punta de las olas. Un espectáculo completamente nuevo para mi....nunca antes había estado por esta zona, y la verdad es que merece la pena...por lo menos a mi.







Busco un paso en esta muralla, una zona débil de roca.  El monitor de los scutitos, me ha dicho que siga y no me preocupe, que ya lo veré....pero me impaciento, y en cuanto veo algo que me puede servir, me lanzo hacia arriba.   Un hito bien marcado, me mete de lleno en un canchal, camino de la muralla.
Quizás no es el mejor camino...al principio si, pero este no es el camino que me han contado.   Subo sin problemas, hasta que la pared, se viste de canalizos, son unos cuatro o cinco metros, verticales, y los agarres apenas existen.   En su lugar, hay una cuerda con nudos, para poderse agarrar.  Me fío de la cuerda, y tira para arriba....de escalada algo sé, así que busco la colocación de los pies, solamente para mantener el equilibrio, para no escurrirme y caer...y la mochila pesa. 
- ¡¡¡ Bien... !!!!
 Ya he superado este obstáculo, y continúo tranquilamente hasta la cima.   Primer tresmil del día. Hace cinco horas que he salido de la pradera.
 Me encuentro con el paisaje en el cual me voy a entretener durante el día de hoy, y la cosa promete. Me junto con un chaval, mayorcico , que ha echo hoy su primer tresmil, y esta esperando a su amigo, que ha ido a hacerse otro.
Como apenas un poco, y con un trago de agua, me dispongo a seguir caminando, cuando aparecen los scutitos....Son jovencitos, pero que contentos se les ve con su tresmil en el bolsillo.
 Ahora si, después de unas fotos para ellos y para mi, me echo la mochila al hombro.....- Joder, pesa más que antes !!!!!......


BAUDRIMON SE    3026 m.


 El camino hacia el primero de los Baudrimon, es casi llano, pero hay que ir fijándose cuando te acercas, ya que hay que subir por una marcada faja de izquierda a derecha.   Lo siento, yo no la seguí, casi me metí vertical.   Hay buenos agarres, y la trepada no resulta nada difícil.





La vista desde esta cima, es impresionante sobre el valle de pineta.   Que abajo está todo.  Antes de bajarme por el mismo sitio de subida, empiezo a intentar ver el camino que voy a hacer para subir al segundo de los Baudrimon.  La ruta parece clara, pero hay que mirar bien, ya que un profundo corredor los separa. Este corredor, sube hasta el collado que separa el Sum de Ramond del Perdido. Voy buscando hitos, y algo me dice que esta cuesta no la tengo que subir.   Enfrente de este que será el tercer pico, y al otro lado del corredor, hay un cortado muy a pico, pero dentro de el, hay una faja no muy ancha, que me va a servir para acercarme hasta la base, sin perder mucha altura, y sin tener que ganarla.




Al final de esta faja, desciendo hasta el corredor lleno de nieve.   Un poco antes, he dejado la mochila, y la botella de agua recogiendo de una chorrera en la roca...gota a gota, estará llena cuando vuelva.
Bajo hasta la nieve, y cruzo el corredor con cuidado, marcando bien las huellas. Llego a la roca, y comienza una trepada fácil, que se va complicando conforme gano altura, sin llegar a ser difícil.
Otro tresmil.   El tercero del día.....el reloj ha corrido más rápido este rato, pero tengo muchas horas por delante.





De nuevo, y por el mismo sitio, llego a la mochila.   Hay que recuperar fuerzas, y de nuevo pico algo, bebo, y pongo la botella a llenar, mientras fumo un cigarro.  Que bien se está aquí,   El sol calienta sin llegar a quemar, y la vista que tengo a mis espaldas, impresiona, y la de delante, ya me parece mas amable......claro, ya le he puesto las botas encima.
Según las reseñas, lo lógico sería ir ahora, hasta la espalda de esparrets.......pero la veo muy lejana, quizás no me queden horas de luz....quizás si......de todas formas, me da pereza  y decido subir al Sum de Ramond, o pico Añisclo .
Tengo que volver a ganar altura, y a estas alturas de día, de manera importante.   La mochila, con los dos litros de agua dentro, parece que este pegada al suelo.



SUM DE RAMOND O PICO AÑISCLO  3254 m .



Otra vez vuelta para arriba, pero esta vez es por terreno desconocido, y descompuesto.   Una enorme pedrera, atravesada de vez en cuando por algún nevero, me va llevando hacia arriba.   Encima de mi cabeza muchas rocas se ven como inexpugnables, colgando al vacío.   Se que el paso entre ellas, es donde la roca cambia de color, de roca gris, a roca marrón, y se va adivinando el sitio, a medida que me acerco.   La aproximación no es fácil....dos pasos para arriba, cuatro para atrás...las botas, patinan entre tanto cascajo, y buscar piedra sólida, exige unos pasos enormes, así que paciencia.
 Sigo ganando altura, y con la lengua fuera, consigo llegar a la arista.   Un fácil y corto paseo, me lleva a la cima.   Un enorme hito, dice que ya estoy, pero la vista me engaña, y veo que la cima que está detrás, es mas alta.   Vamos para allí.......y cuando llevo la mitad de la distancia, me doy cuenta de que tan solo es un efecto óptico.   La cima que acabo de dejar, la supera con creces.....media  vuelta.





Las nubes, comienzan a entrar desde el lado de Ordesa, y ante semejante murallón, formado por este pico y el Perdido, salen volando hacia arriba, como en un derrape aéreo.  No han dado lluvias, pero merece la pena darse prisa, aún me queda trabajo por hacer si quiero dormir en la cima del Perdido.
Desde mi posición, estudio la arista y parece fácil, pero quizá sea mejor, -  algo me lo está contando en mi cabeza -, descender un montón de metros, hasta el lugar en que la roca se encuentra con la nieve, y por esta pasar, para buscar de nuevo el corredor que sube hasta el collado entre los dos, y todo esto sin perder mucha altura.
Así leído, parece fácil, pero joder que me costó un huevo hacerlo.
 Comienzo a descender casi por donde he subido, pero enseguida intento hacer más corto el camino, así que me voy a la izquierda, para no bajar en recto.  Una vez superadas las rocas que bajan desde la misma arista, ya comienzo a ver el collado.  Hay mucha roca a mi izquierda, pero debe haber un paso entre ella. Y así buscando, encuentro que alguien pintó en la roca, comando no se qué, y una estrecha faja que con algún hito. sigue hacia adelante, y yo con ella.  Pasos con mucho patio, pero seguros, me hacen avanzar con rapidez.  Ya veo el collado, y el lugar por donde voy a subir, pero todavía no he terminado con estos pasos.  Las nubes, me envuelven a ratos, con jirones de frío, pero la verdad es que voy tan caliente, que ni lo noto.   Por fin, llego al collado, y ahora si, ya se que tengo el camino libre, que no hay mas escollos, y entonces me doy la vuelta.   Si llego a ir por la arista, tendría que haber dado media vuelta, y no me habría hecho mucha gracia, por lo menos, en estas circunstancias, solo, sin cuerda, y tal y tal.   Contento como unas castañuelas, y disfrutando de la arista de nieve que se me ofrece, subo disfrutando, hasta la cima del Monte Perdido.
Han sido once horas y media de actividad, con un desnivel de algo más de dos mil ochocientos metros positivos........¡¡¡ Que puto animal !!!!





Ya es la sexta vez que estoy en esta cima, pero como me gusta.   Me parece una atalaya impresionante, y siempre se me escapa una sonrisa.......me acuerdo de la primera vez que llegue, hace casi treinta años, y aquella vez, echaba el hígado por la boca.
Lo primero, es montar el vivac.
 Apilo piedras en el murete, para librar el aire, y monto la tienda.   Mas que un vivac, esto va a ser un buen hotel.
El atardecer, la mejor película.....
La soledad, buena compañera....
El paisaje, como siempre......acojo...nante.
La cena........ummmmm .....riquísima.
La noche......como un bebe....
El amanecer.......precioso.





Ya solamente queda, después de una muy buena noche....volver a la dura realidad, y esta comienza bajando.   Solamente me he permitido un descanso, al llegar a la mitad de la actividad que quería hacer.   Me han quedado en el tintero la espalda de esparrets, y la punta de las escaleras.   También me quedan tantos y tantos otros, que sé.......que me estarán esperando.










miércoles, 5 de julio de 2017

COLLARADA. Una noche en la cima.




Ya toca la última salida del curso 16-17, del club de montaña  ANTSOAINGO MENDI ESKOLA.
Como viene siendo habitual este año, solamente unos pocos nos presentamos a esta salida.   En esta ocasión solo tres.
Mejor pocos y bien avenidos, que muchos y mal.
Xabi, Roberto y el menda, echamos los bártulos al maletero...y hacia Canfranc ...



TARDE



Hemos parado a comer un bocata a mitad del viaje, para no tener hambre, y llevar la digestión mas o menos hecha.
Así cuando llegamos al puente, buscamos un hueco y aparcamos.   Planteamos el tema de botas o zapatillas, el agua que queremos subir....y buscamos la entrada a la vía Russell, en un pequeño cartel que encontramos nada más salir del aparcamiento.
El camino, es una sucesión de zetas, por el bosque, con una dura ganancia de metros, en poco rato.   Como vamos a la sombra, y en algunos puntos corre una ligera brisa refrescante, apenas notamos el calor.







El camino está bien indicado, con flechitas y tal, y muchos tubos amarillos metidos en las ramas de los árboles.  La arista de Russell, es a mi entender, un querer buscar una línea lógica de subida, pero que yo no se la encuentro, un continuo deambular por sitios, que a muchos les puede hacer desistir.   Es dura, son muchos metros de desnivel en poco tiempo, hay que echar las manos muchas veces, pero con unas vistas espectaculares, en la mayoría de ellos.






Se van acumulando metros en las piernas....bañados en sudor, y con buen ánimo, seguimos peleando este camino.   El final de la arista, empalma con unas bonitas praderas adornadas de rocas, con muchos sarrios, mirando creo que entre divertidos y asombrados, a los tres pelaos que se atreven a meterse en sus dominios.
 El agua comienza a escasear....Urge encontrar...
Ya se ve la cima....allí a lo lejos.   Solamente nos queda una pedrera enorme que remontar, y ya descansaremos agusto.
Un nevero escurriendo, nos llena de agua los estómagos y las botellas.....tranquilidad... agua no nos va a faltar.









NOCHE




Reventaos.....
Así llegamos a la cima de Collarada.   Han sido casi 2000 metros de desnivel, y con paradas incluidas, unas cinco horas de subida ininterrumpida.
Pero que bien se está  aquí arriba.....que vistas.   Unas de las mejores, desde esta atalaya casi en mitad del pirineo.   Nada a nuestro alrededor nos hace sombra, y vamos a tener uno de los mejores atardeceres .
Preparamos el vivac.    Esterillas y sacos al suelo, y bocatas a la boca, para cenar.
Además nos hemos subido unas cervezas, y un poco de música está atronando....¡¡¡Ambientico !!!
Risas, camaradería, bromas......así somos y así nos lo estamos pasando.....y frìo.
Se ha levantado un aire pelao, que nos quiere amargar el rato....y una mierda para el.   Nos abrigamos, y en poco rato, estamos metidos en los sacos.






Un atardecer espectacular, da paso a un plácido sueño.
El aire no nos da, debido al muro de piedras que nos protege, e intentamos descansar.
  ¿ No queríais agua ?..... 
A los cinco minutos de cerrar los ojos, comienza a llover.
 Nos hemos subido un toldo de tienda de campaña, por siaca, y rápidamente nos envolvemos en el.
Axfisia, calor.......Cuando para un momento, lo extendemos y lo fijamos con los vientos a las piedras, como a dos palmos de la cara, por lo menos nos tapará y podremos respirar.
A partir de este momento, y durante toda la noche, una lluvia casi continua, fuerte en algunos momentos, acompañada de viento con muy mala ostia, van a ser nuestros invitados no deseados. 
- Pon bien este palo que se cae...pon este otro bien... este se ha vuelto a caer....muévete para allí... que me mojo...no te muevas tanto que me mojo yo.......- , y así toda la noche.
A pesar de todo, le hemos robado unas cuantas horas de sueño.



MAÑANA






Amanece, y decidimos salir pitando de allí, ahora que no llueve.   Un desayuno rápido, y una foto de cima, y volando por la pedrera que nos lleva hacia el ibón de IP.



Alguna gota suelta en la bajada, pero el día va despejando, y descendemos hasta el ibón, sin contratiempos.
Paramos un rato a ver los reflejos en sus aguas, y por el camino de la solana, seguimos hasta llegar a la civilización, y sus bares bien provistos de comida y bebida.











                                                                                            


viernes, 23 de junio de 2017

RIGLOS EL PURO



Hace creo que tres años que se lo prometí.
Ha llegado la hora.
Su primera incursión en Riglos.
 A escalar de verdad, a dejar de escalar de juguete.




Una vez me dijeron:
- Hasta que no escales en riglos, no seras escalador. Hasta que no escales en Ordesa, no sabrás escalar -.
Y hoy mi hermano de cuerda, es Asier Jaka.   Un chaval con la mayoría de edad recién estrenada, y con muchas ganas de escalar, muy motivado, y con un espíritu peleón.
De entre todas las opciones que le dí para su primera vez, eligió el puro.
El ver la entrada de la vía, no se si lo dejó mas tranquilo, o mas nervioso, y así lo deje, ahora vamos a dormir, y mañana ya veremos.
Dormir, con estas olas de calores.....nos costó bastante, en la furgo, a pesar de tener las puertas abiertas, el calor era infernal.   Parece ser que nos pudo el sueño, y a las seis, ya estábamos dando botes.
 La logística planeada, es entrar a las siete como muy tarde, y aprovechar la sombra todo lo posible.
Dicho y hecho, a las seis y media ya estamos a pié de vía.   Vestidos desde el coche, con las cuerdas al hombro, le cedo le primer largo de cuerda, y para arriba que se va , como un tiro.





Le oigo soplar en algún paso, esto no es rocódromo, pero va ligero y seguro, y de repente......
- ¡¡¡ Reunión ¡¡¡¡-
Me ato el otro cabo, y sigo sus pasos, ya conozco la roca, ya conozco el desplome, ya es la tercera vez que hago estos pasos.
A largos alternos, vamos ganándole metros, y conforme vamos ganando altura, la sonrisa, parece querer salirse de su cara.






Le toca el primer largo de la torre del puro, en ese largo, donde sientes el vacío bajo los pies....no se achanta, ni un pelo.
También le toca el largo mas duro, el paso de 6b, que a esa altura, impone un poco, y se planta en la cima.
En la minúscula cima, allí nos quedamos media hora, disfrutando del paisaje, de las avellanas, de la compañía.





Se que no somos los únicos, que por aquí ha pasado mucha gente, pero es extraordinario, ver como disfruta de cada segundo . Como si hubiese sido el primero en llegar hasta esta pequeña cima.
Pero como todas las veces que subes, ahora toca bajar.  También en los rápeles, anda suelto, parece que lleva toda la vida en este oficio de escalador.  Tampoco imponen los volados, fiándote de dos pequeñas cuerdas, como única sujeción a la vida.
La ola de calor, llega, pero nosotros ya estamos en el suelo, y disfrutamos de un almuerzo, a la altura de la vía que hemos hecho.
Justo premio y justo reconocimiento, por querer hacer de la escalada, un motivo de vida.